La Francmasonería siempre ha tenido una fuerte implantación en el sur de España en general, y en Ceuta en particular. La importante implantación de la Masonería en tierras caballas está corroborada en el libro “Masonería en Ceuta. Origen, guerra civil y represión 1821-1936” del historiador caballa, Francisco Sánchez Montoya.

Principios tricentenarios

En la actualidad, en Andalucía las tres logias del Gran Oriente de Francia (Obediencia a la que pertenece el Triángulo Hércules de Ceuta) existentes fueron creadas por francmasones de las distintas provincias del sur y de Ceuta con un punto en común: todos se iniciaron en la Masonería adogmática y mixta en la Logia Constante Alona del Gran Oriente de Francia (GODF) en Alicante. Cabe resaltar que la apreciación de “mixta” no es baladí ya que algunas Obediencias no admiten en sus logias a mujeres, algo que desde el Triángulo Hércules (al que pertenecen varias Hermanas) se consideran del todo inentendible.

Sin embargo, los principios que animan estos francmasones del Sur de España y de Ceuta son los mismos que, hace más de 300 años, alumbraron la Revolución Francesa y, posteriormente lograron grandes avances para la sociedad. La educación pública, la seguridad social, la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU o el seguro de desempleo son algunos de los ejemplos del trabajo de los masones.

Así, la Masonería proclama la Fraternidad universal, inspirada en un espíritu pacifista, y el esfuerzo de quienes la integran se centra en borrar los prejuicios de todo tipo. Los Francmasones trabajan en desterrar conceptos como el de raza, o las distinciones convencionales de origen, nacionalidad o creencias, el fanatismo, la superstición o los dogmas.

La Masonería, desde sus inicios, lucha por el progreso pacífico y libre de los pueblos. Además, trabaja por el derecho eterno y universal por el cual toda persona debe desenvolverse libre e integralmente con todas sus facultades y concurrir al esfuerzo de todos para hacer del género humano una sola familia hermanada, unida por el amor, la ciencia y el progreso. Estos son los principios que se estudian y desarrollan en el seno de las Logias del Sur y del Triángulo de Ceuta, como en el resto de las estructuras masónicas del GODF.

De las ya mencionadas logias andaluzas, la primera en “encender sus luces” (denominación masónica para la inauguración oficial de una Logia) fue la de “Heracles” de Estepona (Málaga), el 23 de febrero de 2007. De esta forma renacía en Andalucía la masonería adogmática.

Tres años más tarde, el 28 de febrero de 2010, veía la luz la Logia Tartessos al Oriente de Sevilla y, finalmente, otros 3 años más tarde, el 28 de agosto de 2013, sería la Logia Pitágoras de Málaga la que “levantaría columnas” (otra denominación masónica para la inauguración oficial de una Logia) en la capital de la Costa del sol.

Por su parte, el Triángulo Hércules de Ceuta nació el pasado 20 de septiembre de 2018 bajo los auspicios de su Logia madre, la malagueña Pitágoras.

Cabe recordar que un Triánguloes una formación masónica que permite la reunión de hermanos y hermanas que todavía no pueden formar una logia, y que residan en un oriente(ciudad) alejado de su logia madre (en este caso, Málaga). Esta estructura posibilita que se mantengan los lazos de solidaridad y apoyo mutuo entre los hermanos y hermanas, al tiempo que también promueve la extensión de la masonería en Ceuta con el fin de formar una logia en un futuro no muy lejano. Así, los francmasones y las francmasonas de nuestra ciudad se reúnen de forma periódica para tratar, estudiar y debatir diversos temas.

 

Denominador común: tolerancia mutua

Aunque las tres Logias andaluzas y el Triángulo ceutí están lógicamente integrados por masones y masonas diferentes, todos tienen el mismo denominador común. Quienes integran la Masonería “conjugan” en primera persona el concepto de tolerancia mutua, por muy diversos que sean los planteamientos. De hecho, cualquier visitante que llegue a los locales del Gran Oriente de Francia en París se encontrará con esta frase del autor de “El Principito”, Antoine de Saint-Exupéry: “si no piensas como yo, Hermano mío, lejos de ofenderme, me enriqueces”.

Hoy, 12 años después del nacimiento de la primera Logia Masónica adogmática del Sur, el anhelo de la Francmasonería meridional española continúa siendo el mismo: construir, entre todos y todas y desde los ángulos más diversos, una sociedad en la que la tolerancia y el apoyo mutuo sean una constante.

Este es también el empeño del Triángulo Hércules de Ceuta, una formación masónica que se enmarca dentro de la tradición de la Francmasonería liberal, adogmática y mixta.